martes, 22 de septiembre de 2026

ECLIPSE SOLAR TOTAL 12 DE AGOSTO DEL 2026

 




Secuencia del eclipse En su totalidad:












El pasado 12 de agosto vivimos en familia uno de esos acontecimientos únicos que nunca olvidaremos. Tuvimos la suerte de contemplar el eclipse total de Sol desde Carrasumada, en Torres de Segre, Lleida, en una jornada que acabó convirtiéndose en mucho más que una simple observación astronómica.

Varios socios de la Societat Astronòmica de Lleida (SALL) nos reunimos allí junto con nuestras familias y con numerosos espectadores que se acercaron para disfrutar del eclipse. Desde las 17:30 ya teníamos todo el equipo preparado y montado. Telescopios, cámaras, filtros solares y todo lo necesario para poder seguir el fenómeno y, al mismo tiempo, compartirlo con todas las personas que habían decidido acompañarnos.

Además de preparar nuestros equipos de observación y fotografía, instalamos un altavoz y un micrófono para poder ir informando al público de la evolución del eclipse. Desde el comienzo fuimos explicando las diferentes fases del fenómeno, cómo iba avanzando la Luna sobre el disco solar y qué era lo que podíamos esperar durante las horas siguientes.

También dedicamos especial atención a la seguridad. Informamos a todos los asistentes sobre la manera correcta de observar el Sol utilizando las gafas homologadas para eclipses y recordamos la importancia de no mirar directamente al Sol durante las fases parciales sin la protección adecuada. A medida que se acercaba la totalidad, la expectación entre todos los presentes iba creciendo.

Un eclipse total de Sol es, sin duda, uno de los fenómenos naturales más impresionantes que el ser humano puede contemplar con sus propios ojos. Tener la oportunidad de presenciar cómo la Luna oculta completamente al Sol y transforma por unos instantes el paisaje y el cielo es una experiencia difícil de describir con palabras. Y poder vivirlo rodeado de familia, amigos, compañeros de la SALL y tantas personas con la misma ilusión por la astronomía lo hizo todavía más especial.

El fenómeno comenzó alrededor de las 19:30, cuando la Luna empezó a cubrir progresivamente el disco solar. Poco a poco, el Sol fue adquiriendo esa característica forma de creciente, mientras la luz ambiental iba cambiando de manera muy evidente.

A través del micrófono continuábamos explicando al público cada una de las fases y animando a los asistentes a observar los cambios que se estaban produciendo a su alrededor. La temperatura, la luz y el aspecto del paisaje comenzaban a transformarse mientras la Luna avanzaba lentamente sobre el Sol.

La totalidad llegó aproximadamente a las 20:34 y duró unos 48 segundos. Fueron apenas unos instantes, pero la intensidad de lo que vivimos hizo que parecieran mucho más largos.

En los momentos previos a la totalidad continuamos dando indicaciones al público sobre las gafas de eclipse. Y cuando finalmente llegó el momento esperado, anunciamos que podíamos retirarlas y contemplar el espectáculo visual que teníamos delante.

En ese instante nos quitamos las gafas de eclipse y pudimos contemplar el Sol completamente negro, rodeado por su espectacular corona blanca y dorada. Ver aquella imagen directamente en el cielo fue sencillamente indescriptible. Era algo completamente diferente a cualquier fotografía o vídeo que hubiéramos podido ver anteriormente.

Y entonces ocurrió algo que ninguna fotografía puede capturar.

Todas las personas que nos encontrábamos allí empezamos a gritar de alegría. Fueron gritos espontáneos, de emoción, de sorpresa, de incredulidad ante lo que estábamos viendo. Algunos se abrazaban, otros levantaban la mirada completamente en silencio y hubo incluso quien no pudo contener las lágrimas ante aquella visión.

Durante aquellos instantes se mezclaron los abrazos, las risas, los gritos de alegría y también las miradas silenciosas hacia el cielo. No hacía falta decir nada. Todos estábamos viviendo exactamente lo mismo y compartíamos un sentimiento de felicidad y emoción difícil de explicar.

Durante unos segundos, todos quedamos prácticamente hipnotizados mirando al cielo. Éramos muchas personas diferentes, reunidas allí por motivos distintos, pero en aquel momento todos compartíamos la misma emoción y la misma sensación de estar contemplando algo extraordinario.

Fueron apenas unos 48 segundos, pero parecieron detener el tiempo. Durante ese breve instante desaparecieron las conversaciones, los equipos, las cámaras y todo lo que nos rodeaba. Solo existíamos nosotros, el cielo y aquel Sol negro rodeado por su impresionante corona.

Fue uno de esos momentos que no necesitan palabras para ser recordados. Un instante compartido que quedó grabado no solo en nuestras fotografías, sino también en la memoria y, estoy seguro, en el corazón de todos los que tuvimos la suerte de estar allí.

Para capturar el eclipse utilicé durante la fase parcial un telescopio 72 ED equipado con un filtro solar de lámina Baader y una cámara planetaria ZWO ASI 290MC. Este equipo me permitió seguir y fotografiar con detalle la evolución del eclipse a medida que la Luna iba avanzando sobre el disco solar.

Cuando se acercó el momento de la totalidad llegó el momento de cambiar la configuración. Retiré la cámara planetaria y coloqué una cámara réflex acoplada al telescopio, con la intención de capturar los instantes más espectaculares que estaban a punto de suceder.

Con la réflex y el telescopio 72 ED pude captar una secuencia que resume algunos de los momentos más impresionantes del eclipse.

Primero apareció el espectacular anillo de diamante, un último y brillante destello de luz solar que precede a la totalidad. Después llegaron las perlas de Baily, donde se pueden apreciar tres pequeñas perlas de luz producidas por los últimos rayos solares que atraviesan los valles de la superficie lunar.

Y finalmente llegó la totalidad.

El disco solar quedó completamente oculto y una prominencia rojiza era visible en el lado izquierdo del Sol. La imagen era realmente espectacular: la Luna completamente negra destacaba sobre una brillante corona solar que se extendía a su alrededor.

Durante esos aproximadamente 48 segundos, el entorno cambió completamente. La luz del día desapareció de forma repentina y el cielo adquirió una oscuridad extraordinaria. La sensación era muy diferente a la de un atardecer normal: todo sucedía rápidamente, casi como si alguien hubiera apagado la luz de repente.

La oscuridad permitió además observar objetos celestes que normalmente no podemos distinguir durante el día. Durante la totalidad pudimos observar el planeta Venus, la estrella Arturo e incluso algunas de las estrellas que forman el conocido Triángulo de Verano: Vega, Deneb y Altair.

Fue uno de esos momentos en los que la astronomía deja de ser simplemente algo que observamos a través de un telescopio y pasa a convertirse en una experiencia que vivimos directamente. El cielo, la luz, el paisaje y nuestra propia percepción parecían haber cambiado durante unos segundos.

Durante la totalidad también grabé vídeo, intentando conservar no solo las imágenes del fenómeno, sino también una pequeña parte de lo que estábamos viviendo. Sin embargo, lo más importante no fue conseguir las fotografías o el vídeo perfecto, sino poder disfrutar de aquel momento junto a mi familia y compartirlo con todas las personas que estaban allí.

Después de la totalidad, otro destello de luz anunció el regreso del Sol y nos llevó hasta el segundo anillo de diamante. Las perlas de Baily volvieron a aparecer y, poco a poco, la luz comenzó a recuperar su intensidad.

En ese momento volví a colocar el filtro solar en el telescopio para poder continuar observando y fotografiando el eclipse de forma segura durante la siguiente fase parcial. Después retiré la cámara réflex y volví a colocar la cámara planetaria ZWO ASI 290MC para continuar capturando las últimas fases del eclipse.

Finalmente, el eclipse terminó coincidiendo con la puesta de Sol, cuando el fenómeno ya se encontraba de nuevo en su fase parcial. La Luna fue abandonando progresivamente el disco solar hasta que el eclipse llegó a su fin.

Pero nuestra jornada astronómica todavía no había terminado.

Después del eclipse decidimos quedarnos en Carrasumada para aprovechar la noche y observar otro de los espectáculos que nos ofrece el cielo de agosto: las Lágrimas de San Lorenzo, la conocida lluvia de meteoros de las Perseidas.

Con el eclipse ya terminado y el cielo completamente oscuro, pudimos disfrutar de otra faceta de la astronomía. Junto con varios miembros de la SALL realicé un reconocimiento de las constelaciones de verano para todo el público que todavía permanecía allí. Después de haber contemplado el Sol completamente eclipsado, dirigimos ahora nuestra mirada hacia las estrellas.

Fuimos identificando algunas de las principales constelaciones y estrellas visibles en el cielo de verano, explicando a los asistentes cómo orientarse y reconocerlas. El Triángulo de Verano, que algunos habíamos podido distinguir durante la totalidad, volvía ahora a mostrarse con toda su intensidad en un cielo ya completamente oscuro.

Fue una manera perfecta de terminar una jornada dedicada por completo a la astronomía: comenzamos observando el Sol y terminamos mirando las estrellas y esperando la aparición de las Perseidas.

Este es el resultado de una experiencia única, emocionante e irrepetible. Una experiencia que pudimos vivir en familia, compartir con nuestros compañeros de la Societat Astronòmica de Lleida y, sobre todo, acercar a todas las personas que se reunieron aquella tarde en Carrasumada.

Porque, por encima de las imágenes, los equipos utilizados o la técnica fotográfica, queda el recuerdo de aquellos segundos en los que pudimos levantar la mirada y contemplar uno de los espectáculos naturales más impresionantes que podemos experimentar.

Pero también queda la satisfacción de haber podido compartirlo, explicarlo y disfrutarlo juntos.

El eclipse duró apenas unos minutos y la totalidad tan solo unos 48 segundos, pero la experiencia permanecerá para siempre.

Un recuerdo que, sin duda, nunca podremos olvidar.

 

Gracias por visitar mi blog.

 

Saludos y ……

 

¡¡¡¡ BUENOS CIELOS !!!!