domingo, 8 de febrero de 2026

NGC 6979 “Triángulo de Pickering”.

 




Nombre:  NGC 6979  “ Triángulo de Pickering ”.

Light: 40 fotografías (RAW)  de 300 segundos cada una a ISO 1600.

Darks:  60       Bias:  60       Flats:  30    Temperatura:  28ºC

Telescopio:  Sky Watcher Evostar 72 ed.

Cámara: Canon 600D modificada + filtro L-eNhance.

Montura:  Neq. 6 Pro.

Guiado:  PHD2.

Capturas de las fotografías:  NINA.

Lugar de las capturas:  Lleida ciudad.

Apilado y procesado:  PixInsight.

 

Ubicada en el ala izquierda de la constelación del Cisne, se encuentra una extensa y espectacular nebulosa conocida como el Bucle de Cygnus. Este objeto es el remanente de una supernova que explotó hace aproximadamente 10.000–20.000 años, dejando tras de sí una enorme burbuja de gas ionizado en expansión. En el cielo ocupa un área muy extensa, de unos 3 grados de diámetro, lo que equivale a seis veces el tamaño aparente de la Luna llena.

El Bucle de Cygnus se localiza a una distancia aproximada de 2.400 años luz de la Tierra, dentro del brazo de Orión de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Físicamente, el remanente tiene un diámetro real cercano a 120 años luz, y continúa expandiéndose a velocidades del orden de 200–400 km/s, lo que permite a los astrónomos estudiar directamente los procesos de choque entre el material expulsado por la supernova y el medio interestelar circundante.

Esta nebulosa se divide tradicionalmente en tres regiones principales: la Nebulosa del Velo Oriental, el Triángulo de Pickering y la Nebulosa del Velo Occidental. En la astrofotografía presentada se pueden apreciar dos de estas estructuras. En la parte superior destaca el Velo Occidental, catalogado como NGC 6960 y conocido popularmente como la Escoba de la Bruja, una delicada red de filamentos producidos por la onda de choque de la explosión. En la zona central e inferior se observa NGC 6979 “El Triángulo de Pickering”, una compleja región filamentosa descubierta fotográficamente a comienzos del siglo XX por Williamina Fleming, que durante años fue erróneamente atribuida a Edward Pickering.

Desde el punto de vista técnico, se trata de una nebulosa de emisión muy débil, cuyo brillo procede principalmente del oxígeno doblemente ionizado (OIII) y del hidrógeno ionizado (H-alfa). Por ello, su observación visual y fotográfica se beneficia enormemente del uso de filtros de banda estrecha, especialmente filtros OIII, que aumentan el contraste incluso desde entornos con contaminación lumínica moderada, como puede ser un entorno urbano. Visualmente puede observarse desde cielos oscuros con telescopios de 150–200 mm de apertura, mientras que la astrofotografía permite revelar detalles extremadamente finos mediante largas exposiciones y técnicas de apilado.

La importancia científica de este tipo de astrofotografías es notable. Los remanentes de supernova como el Bucle de Cygnus son auténticos laboratorios astrofísicos naturales, donde se estudia la nucleosíntesis de elementos pesados, la dinámica de ondas de choque, la interacción del plasma con los campos magnéticos galácticos y el enriquecimiento químico del medio interestelar. Además, la astrofotografía de alta resolución —incluso realizada por astrónomos aficionados— proporciona datos valiosos para el seguimiento de la evolución temporal de los filamentos, complementando observaciones profesionales en otras longitudes de onda como radio, ultravioleta o rayos X.

En conjunto, esta imagen demuestra cómo la astrofotografía urbana, apoyada en técnicas modernas y equipamiento adecuado, no solo tiene un gran valor estético, sino que también contribuye a la divulgación y al conocimiento científico de algunos de los procesos más energéticos y fundamentales del universo

 

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Saludos y ….

 

 

                                            ¡¡¡¡ BUENOS CIELOS !!!!


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