Júpiter y el tránsito de Europa: un eclipse solar a cientos de millones de kilómetros.
Fotografía de Júpiter captada
durante la madrugada del 2 de octubre de 2022 desde la azotea de mi casa, en la
ciudad de Lleida.
El protagonista indiscutible
de esta imagen es Europa, uno de los cuatro grandes satélites galileanos de
Júpiter, cuyo tránsito por delante del planeta nos permite contemplar un
pequeño eclipse solar a escala planetaria.
Lo verdaderamente espectacular
es poder distinguir con claridad la diminuta sombra de Europa proyectada sobre
las nubes de Júpiter, justo al lado de la Gran Mancha Roja. Una sombra oscura
que delata la posición de la luna interponiéndose entre el Sol y el gigante
gaseoso. Estamos observando, desde la Tierra y a cientos de millones de
kilómetros de distancia, el mismo fenómeno que conocemos como eclipse solar.
Además de este acontecimiento,
la imagen nos permite apreciar numerosos detalles de la compleja atmósfera
joviana: sus característicos cinturones y bandas nubosas, las regiones polares,
los festones y la impresionante Gran Mancha Roja (GMR), una gigantesca tormenta
anticiclónica que lleva activa, como mínimo, varios siglos.
Júpiter está compuesto
principalmente por hidrógeno y helio, los mismos elementos que predominan en el
Sol. No posee una superficie sólida bien definida, sino una atmósfera inmensa y
turbulenta, donde se desarrollan intensos fenómenos meteorológicos y vientos
que pueden superar los 500 km/h.
También podemos identificar
otros dos de sus satélites naturales: Ganímedes e Ío, completando una escena
que nos permite apreciar parte de la fascinante dinámica de este sistema
planetario.
Y resulta asombroso pensar que
estos eclipses no son exclusivos de nuestro Sistema Solar. En otros sistemas
estelares también pueden producirse fenómenos similares, e incluso podrían
existir lunas orbitando exoplanetas que proyectasen sus sombras sobre ellos.
Aunque todavía no hemos confirmado directamente eclipses provocados por
exolunas fuera de nuestro entorno, su búsqueda constituye uno de los grandes
retos de la astronomía actual.
Una pequeña sombra sobre un
planeta gigantesco, captada desde la azotea de casa. Una demostración de que no
hace falta viajar al espacio para contemplar algunos de los espectáculos más
extraordinarios del universo.
Equipo y
captura
- Tubo óptico: Newton 200/1000 F5.
- Montura: NEQ6 Pro.
- Cámara: ZWO ASI 290MC + Barlow 3x.
Software de captura y
procesado:
Vídeo capturado con
FireCapture, apilado con AutoStakkert! y procesado con RegiStax 6 y PixInsight.



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