lunes, 29 de diciembre de 2025

COMETA 3I ATLAS. Un visitante inesperado.

 






Nombre:  3I Atlas.

Lights:  23 fotografías ( RAW ) de 180 segundos cada una a ISO 6400.

Darks:  30    Bias:  30        Flats:  20       Temperatura:    +4º.

Montura:  NEQ6 PRO II

Telescopio:  SW Newton 200/1000 F5

Cámara:  Canon EOS 600D  + corrector de coma + filtro Optolong L-enhance.

Cámara guiado:  ASI 290 MC.

Programa de apilado y procesado:  PixInsight.

Luna:  Fase de luna nueva

Seeing:  El cielo estaba despejado pero con mucha humedad y sobre las 03:50 empezó a aparecer la niebla.

 

Durante la madrugada del 23 de diciembre realicé una sesión de astrofotografía dedicada a un objeto que ha despertado un notable interés y debate en la comunidad científica, especialmente a raíz de las declaraciones del conocido físico estadounidense Avi Loeb. Para científicos y astrónomos aficionados, este objeto es considerado un cometa interestelar, mientras que para otras personas ha sido interpretado de forma más especulativa como una posible nave espacial. Se trata de un objeto que, aparentemente, no pertenece a nuestro sistema solar y que, por razones aún en estudio, ha pasado por sus proximidades. En realidad, es el tercer visitante interestelar que ha sido oficialmente catalogado: el objeto 3I/ATLAS.

 La sesión se llevó a cabo desde la azotea de mi casa, en Lleida. Antes de comenzar la captura, realicé la puesta en estación de la montura siguiendo los pasos 2, 3 y 4 previamente publicados en el blog, un procedimiento fundamental para asegurar un seguimiento preciso durante toda la sesión. La captura de datos comenzó a las 02:15 de la madrugada y se prolongó hasta las 03:30.

 Desde el punto de vista atmosférico, la noche no fue especialmente favorable. A pesar de estar el cielo despejado el seeing fue mediocre, había mucha humedad y la presencia de la niebla alta poco a poco hizo que el cielo se empezara a tapar sobre todo a partir de las 03:00t de la madrugada.

 Para la obtención de las imágenes utilicé una cámara Canon 600D modificada, junto con un filtro anticontaminación lumínica Optolong L-eNhance, que permitió mitigar el brillo del cielo urbano y resaltar las estructuras más débiles del objeto. El equipo óptico estuvo compuesto por un telescopio Newton 200/1000 montado sobre una montura NEQ6 Pro, que proporcionó un seguimiento estable durante toda la sesión.

 El resultado final se obtuvo a partir de 23 tomas light de 180 segundos cada una, con una sensibilidad ISO de 6400. Asimismo, se realizaron las correspondientes tomas de calibración (bias, darks y flats), fundamentales para corregir defectos del sensor y del sistema óptico y mejorar la calidad final de la imagen tras el procesado. Una vez finalizada la sesión, procedí a recoger y guardar cuidadosamente todo el equipo, dejándolo preparado para una próxima sesión de observación y astrofotografía.

 Como es habitual, el apilado y el procesado lo realicé con PixInsight. Para el apilado de cometas primero obtuve dos imágenes independientes: una alineada y apilada sobre el cometa, en la que este aparece nítido y sin estrellas, y otra alineada sobre las estrellas, donde el fondo estelar queda definido sin la presencia del cometa. Posteriormente, ambas imágenes se fusionaron para obtener una única imagen en la que aparecen tanto el cometa como las estrellas de forma puntual, y es a partir de esta imagen combinada con la que llevé a cabo el procesado final hasta obtener la fotografía publicada.

  


INFORMACIÓN SOBRE 3I ATLAS


 El objeto conocido como 3I/ATLAS representa uno de los hallazgos más fascinantes de la astronomía moderna, ya que se trata del tercer objeto interestelar jamás detectado atravesando nuestro Sistema Solar. Estos objetos son extremadamente raros: proceden de otros sistemas estelares, viajan durante millones o incluso miles de millones de años por el espacio interestelar y, por una combinación casi fortuita de trayectorias, pasan cerca del Sol antes de continuar su viaje por la galaxia.

3I/ATLAS fue descubierto el 1 de julio de 2025 por el sistema automático de telescopios ATLAS, ubicado en Chile, diseñado para detectar objetos que se mueven rápidamente en el cielo. Desde los primeros cálculos orbitales quedó claro que no se trataba de un cuerpo común del Sistema Solar. Su trayectoria es hiperbólica, es decir, no describe una órbita cerrada alrededor del Sol. Entra desde el espacio interestelar, se aproxima brevemente y luego se aleja para siempre, sin posibilidad de quedar atrapado por la gravedad solar. Esta característica, junto con su elevada velocidad, confirma de forma inequívoca su origen extrasolar.

Las observaciones posteriores revelaron que 3I/ATLAS no es simplemente una roca inerte, sino un cometa interestelar. A medida que se acercó al Sol comenzó a mostrar actividad: se formó una coma, una nube difusa de gas y polvo alrededor de su núcleo, y aparecieron colas que se extendían en dirección opuesta al Sol. Este comportamiento es típico de los cometas y se produce cuando el calor solar hace que los hielos del núcleo se sublimen, pasando directamente de sólido a gas y arrastrando partículas sólidas al espacio.

En cuanto a su composición, los datos indican que está formado por una mezcla de hielos, polvo y materiales volátiles, similares a los de los cometas del Sistema Solar, pero con una diferencia crucial: estos materiales se formaron alrededor de otra estrella. Esto convierte a 3I/ATLAS en una auténtica cápsula del tiempo galáctica, portadora de información sobre procesos de formación planetaria en regiones lejanas de la Vía Láctea. Aunque todavía se estudian sus detalles químicos, se sabe que su estructura responde a procesos naturales bien conocidos.

El tamaño exacto de su núcleo es difícil de determinar, ya que la coma lo envuelve y oculta parcialmente. Las estimaciones actuales sitúan su diámetro en un rango aproximado que va desde unos cientos de metros hasta varios kilómetros. No fue visible a simple vista desde la Tierra y, incluso con telescopios, apareció como un objeto tenue y difuso, lejos de la imagen espectacular que ofrecen algunos cometas brillantes. Sin embargo, su valor científico supera con creces su discreto aspecto.

Al igual que otros cometas, 3I/ATLAS desarrolló más de una cola: una formada por polvo y otra por gas ionizado, moldeadas por la radiación solar y el viento solar. No posee volcanes activos en el sentido clásico, como los de la Tierra, ya que no hay magma ni calor interno significativo. Lo que sí presenta es una actividad que podría describirse como “volcanismo frío”: chorros de gas y partículas producidos por la sublimación del hielo, un proceso habitual en los cometas cuando se aproximan al Sol.

Su punto de máximo acercamiento al Sol, conocido como perihelio, ocurrió entre el 29 y el 30 de octubre de 2025, cuando pasó a una distancia de aproximadamente 1,4 unidades astronómicas, es decir, algo más lejos del Sol que la órbita terrestre. Posteriormente, el 19 de diciembre de 2025, alcanzó su mayor proximidad a la Tierra, a unos 270 millones de kilómetros, una distancia completamente segura que no supuso ningún riesgo para nuestro planeta.

La velocidad de 3I/ATLAS es otro de sus rasgos más llamativos. Se desplaza a decenas de kilómetros por segundo, alcanzando valores cercanos a los 68 km/s en el perihelio. Esta velocidad no es constante, ya que aumenta al acercarse al Sol y disminuye al alejarse, pero siempre permanece muy por encima de la necesaria para escapar del Sistema Solar. Tras su breve visita, continuará su viaje hacia el espacio interestelar, probablemente durante millones de años, sin volver a cruzarse con el Sol.

Su origen exacto no puede determinarse con precisión, pero los modelos indican que procede de una región antigua de nuestra galaxia, posiblemente del llamado disco grueso de la Vía Láctea. Esto sugiere que podría ser incluso más antiguo que el propio Sistema Solar, lo que lo convierte en uno de los objetos más antiguos jamás observados de forma directa en nuestras cercanías cósmicas.

La naturaleza inusual de los objetos interestelares ha dado lugar, en algunos casos, a especulaciones. En el caso de 3I/ATLAS, algunos lo consideraron inicialmente un asteroide debido a su débil actividad temprana, mientras que otros, fuera del ámbito científico, llegaron a sugerir la posibilidad de que fuera una nave espacial. Sin embargo, las observaciones detalladas no dejan lugar a dudas: su comportamiento, su composición y su evolución encajan perfectamente con los modelos de un cometa natural. No existe ninguna evidencia de tecnología, maniobras controladas o señales artificiales.

En definitiva, 3I/ATLAS no es solo un visitante pasajero, sino una oportunidad científica excepcional. Su paso por nuestro vecindario cósmico nos permite estudiar directamente material formado en otro sistema estelar y ampliar nuestra comprensión sobre cómo se construyen y evolucionan los sistemas planetarios en la galaxia. Cada objeto interestelar descubierto nos recuerda que el Sistema Solar no está aislado, sino profundamente conectado con el vasto y dinámico entorno galáctico que lo rodea.

Gracias por visitar mi blog.

 

            Saludos  y…….

 

        ¡¡¡¡  BUENOS CIELOS  !!!!

domingo, 21 de diciembre de 2025

COMETA C/2025 K1 ( Atlas ).

 




Nombre:  C/2025 K1 ( ATLAS )

Lights:  70 fotografías ( RAW ) de 45 segundos cada una a ISO 6500.

Darks:  40    Bias:  50        Flats: 50       Temperatura:    +5º.

Montura:  NEQ6 PRO II

Telescopio: SW Newton 200/1000 F5

Cámara:  Canon EOS 600D  + corrector de coma + filtro Optolong L-enhance.

Cámara guiado:  ASI 290 MC.

Programa de apilado y procesado: PixInsight.

Luna: Fase de luna nueva

Seeing:  El cielo estaba despejado, aparentemente Bueno.

  

El pasado 22 de noviembre realicé una sesión de astrofotografía a un cometa descubierto en mayo de 2025 y bautizado como C/2025 K1 (ATLAS). Se trata de un cuerpo proveniente de los confines de nuestro sistema solar, de la nube de Oort. Tiene una órbita muy excéntrica y probablemente ya no vuelva a visitarnos.

La fotografía de este cometa es especial porque, al llegar a su perihelio en octubre, no pudo soportar el calor del Sol y el gran cuerpo de hielo se fracturó primero en dos y finalmente en tres partes. Debido a la fragmentación de su núcleo, es muy probable que el cometa se encuentre en una fase avanzada de desintegración. En la imagen ampliada podemos distinguir perfectamente los tres fragmentos de hielo situados en la región de la coma del cometa.

 

Captura de imágenes y procesado

Como he comentado anteriormente, la sesión de astrofotografía la realicé la madrugada del 22 de noviembre desde la azotea de mi casa, en Lleida. Debido a la contaminación lumínica, en las sesiones de cielo profundo suelo utilizar un filtro que me funciona muy bien para neutralizar el fondo del cielo y eliminar la luz artificial de las imágenes.

Como siempre, saqué la montura a la terraza y la puse en estación siguiendo los pasos 2, 3 y 4 ya publicados en el blog. Al tratarse de un objeto muy pequeño y débil, en esta ocasión me decanté por el tubo Newton de 8”, ya que tiene una distancia focal de 1000 mm y, además, es muy luminoso.

En total realicé unas 70 capturas de 45 segundos cada una, a ISO 6500, con la ayuda del portátil y el programa NINA. De esta forma, las imágenes se guardaban directamente en el ordenador. Al finalizar la captura de los lights, realicé los flats, bias y darks.
Cuando terminé, recogí todo el equipo y lo guardé a la espera del próximo objeto a fotografiar.

 

Procesado de la imagen

Con todas las tomas de calibración listas, me dispuse a realizar el procesado del cometa utilizando el programa de astronomía PixInsight. En la fase de apilado tuve muchos problemas para obtener una imagen en la que solo aparecieran las estrellas. El apilado y procesado de cometas siempre lo realizo por separado: primero separo las estrellas del cometa, obteniendo una imagen en la que solo aparece el cometa, sin estrellas; y, por otra parte, obtengo una imagen en la que resto el cometa para quedarme únicamente con las estrellas.

Una vez tengo ambas imágenes, las sumo para obtener una sola imagen con el cometa puntual y las estrellas puntuales, y es con esta imagen con la que comienzo el procesado.

Fue durante la obtención de esta última imagen donde encontré más dificultades, ya que no conseguía eliminar correctamente el cometa. Finalmente desistí y utilicé una imagen de una sesión anterior en la que solo aparecían estrellas. Con ambas imágenes ya disponibles, las fusioné y comencé el procesado final, llegando así a la imagen publicada.

 

Información del cometa C/2025 K1.

El cometa C/2025 K1 (ATLAS) fue descubierto el 24 de mayo de 2025 por el programa Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System (ATLAS) desde Chile, diseñado para detectar objetos cercanos a la Tierra. Este cuerpo es un cometa dinámicamente nuevo que proviene de la Nube de Oort, una vasta región helada en los límites del sistema solar, lo que significa que probablemente nunca había entrado antes en el interior del sistema solar. Su composición incluye hielos y polvo con una notable escasez de moléculas de carbono comunes en otros cometas, lo que le da una coloración inusual.

C/2025 K1 alcanzó su perihelio (punto más cercano al Sol) el 8 de octubre de 2025, a aproximadamente 0,33 unidades astronómicas del Sol. Tras el perihelio, el intenso calor y las tensiones térmicas provocaron que su núcleo empezara a fragmentarse en varios trozos, observación confirmada a mediados de noviembre de 2025. Este fenómeno indica que el cometa es estructuralmente débil, con un núcleo que se deshace al calentarse y liberar gases.

La órbita de C/2025 K1 es muy alargada y no periódica, típica de objetos que vienen de la Nube de Oort, con una inclinación alta y sin volver en cortos períodos. El estudio de este cometa es importante para la comunidad científica porque ofrece una oportunidad única de observar en tiempo real cómo reaccionan y se desintegran los cometas nuevos al pasar cerca del Sol, aportando datos valiosos sobre la estructura interna, la composición primitiva del sistema solar y los procesos de sublimación y fragmentación.

 

Hasta aquí la publicación dedicada a este fascinnte visitante proveniente de los confimes de nuestro sistema solar.

 

Gracias por visitar mi blog.

 

Saludos  y……

 

¡¡¡¡BUENOS CIELOS !!!!






viernes, 31 de octubre de 2025

COMETA LEMMON C/2025 A6

 


Nombre:  C/2025 A6  - LEMMON -

Lights:  15 fotografías ( RAW ) de 120 segundos cada una a ISO 1600.

Darks:  20    Bias:  20        Flats: 20        Temperatura:    +20 º.

Montura:  NEQ6 PRO II

Telescopio: SW Evostar 72ED

Cámara:  Canon EOS 600D

Cámara guiado:  Sin guiado.

Programa de apilado y procesado: PixInsight.

Luna: Fase de luna nueva

Seeing:  El cielo estaba despejado, aparentemente Bueno.

 


 

El cometa C/2025 A6 (Lemmon): un visitante de hielo bajo la Corona Boreal

El cometa C/2025 A6 (Lemmon) ha sido uno de los protagonistas del cielo de este mes de octubre. Se trata de un cometa no periódico descubierto en enero de 2025 por el observatorio Mount Lemmon, en Arizona (EE. UU.), que dio nombre al objeto.

Este visitante proviene de las regiones más lejanas del Sistema Solar, probablemente de la Nube de Oort, y sigue una órbita elíptica de largo periodo que lo traerá de nuevo cerca del Sol dentro de unos 1.400 años. Es decir, si todo sigue su curso, volverá a ser visible desde la Tierra hacia el año 3400.

 

Una noche bajo la Corona Boreal

Aprovechando un par de noches con buenas condiciones atmosféricas y coincidiendo con la fase de luna llena, decidí intentar inmortalizar este espectacular cometa con una sesión de astrofotografía.

La realicé el 23 de octubre desde la azotea de mi casa. Utilicé una montura NEQ6, una cámara Canon 600D y un objetivo Sigma a 200 mm de focal. Aquella noche, el cometa se encontraba justo debajo de la constelación de la Corona Boreal, en una posición muy favorable para su observación durante las primeras horas de la noche.

Con este equipo tomé unas 20 fotografías. Después monté el telescopio Evostar 72ED, con el que realicé 15 exposiciones de 120 segundos a ISO 1600.

 

Un cometa difícil pero hermoso

El cometa se encontraba muy bajo sobre el horizonte, y aunque su brillo aumentó notablemente —llegando a ser visible a simple vista desde zonas oscuras—, la contaminación lumínica de la ciudad dificultó obtener imágenes con buena señal.

Aun así, en las fotografías se distingue claramente la coma, esa envoltura gaseosa que rodea el núcleo helado, y sus dos colas: una iónica, estrecha y alargada formada por gases ionizados que el viento solar empuja directamente, y otra de polvo, más corta y ancha, compuesta por diminutas partículas sólidas que reflejan la luz del Sol.

 

Segunda sesión con la Sociedad Astronómica de Lleida

El 26 de octubre nos reunimos varios miembros de la Sociedad Astronómica de Lleida a unos cinco kilómetros de la ciudad para volver a fotografiarlo. En esa ocasión no llevé el telescopio, sino una cámara réflex con un objetivo Sigma de 300 mm y un trípode fotográfico.

Al no disponer de montura ecuatorial, tuve que limitar las exposiciones a 5 segundos para evitar el movimiento de las estrellas. A pesar de ello, las imágenes ya mostraban pequeñas trazas debidas a la rotación terrestre.

El vídeo que he publicado está compuesto por unas 40 fotografías consecutivas, tomadas durante unos tres minutos. En él se aprecia perfectamente el desplazamiento del cometa y la cantidad de satélites artificiales que cruzan el campo, un fenómeno cada vez más común que dificulta la astrofotografía de larga exposición.

 

Un mensajero del origen del Sistema Solar

El C/2025 A6 (Lemmon) está compuesto por una mezcla de hielos de agua, dióxido de carbono, metano, amoníaco y polvo: materiales que conservan la huella de los primeros tiempos del Sistema Solar.

Cuando se acerca al Sol, el calor provoca que estos hielos se sublimen, liberando gas y polvo que forman su característica coma y sus colas. Su órbita, inclinada unos 70 grados respecto al plano de la eclíptica, lo convierte en un visitante infrecuente, pero no único. Si nada cambia, volverá a visitarnos dentro de unos catorce siglos.

 

Reflexión final

Observar y fotografiar un cometa como el Lemmon siempre es una experiencia especial. Durante unos pocos días, un fragmento helado procedente de los confines del Sistema Solar se convierte en protagonista de nuestras noches, recordándonos la belleza efímera y cambiante del cosmos.

Cada cometa nos invita a mirar hacia arriba, con paciencia, curiosidad y asombro, conscientes de que estamos siendo testigos de un fenómeno que no se repetirá en muchas generaciones.


Gracias por visitar mi blog.


            Saludos y..........


                                ¡¡¡¡ BUENOS CIELOS !!!!


martes, 7 de octubre de 2025

CRÁTER TYCHO

 

Nombre: Cráter Tycho
Fotografía: Apilado del 30% de los mejores fotogramas de un video de 2500 fotogramas.
Cámara: ZWO ASI 290MC + filtro UV/CUT + Barlow 3x
Telescopio: SW Newton 200/1000 F5
Montura: NEQ6 Pro
Software de captura: FireCapture
Software de apilado: AutoStakkert
Procesado con: Registax 6 y PixInsight
Seeing: No muy bueno, con bastantes turbulencias
Lugar: Lleida, ciudad
Edad lunar: 9d 12h



Hacía tiempo que no le dedicaba una sesión de astrofotografía a nuestro querido satélite —lo tenía un poco abandonado por la fotografía de cielo profundo—, así que aprovecho esta publicación para compartir una sesión de astrofotografía lunar, viajando a 300.000 kilómetros de distancia para observar algunos de sus principales cráteres, concretamente el cráter Tycho.

La sesión tuvo lugar la noche del 8 de febrero, con una Luna creciente de 9 días y 12 horas y una superficie iluminada del 78%. El cielo no estaba completamente despejado: había nubes que, de vez en cuando, cubrían la Luna, además de bastantes turbulencias atmosféricas, más evidentes al realizar capturas con la Barlow 3x. A pesar de ello, continué con la sesión fotográfica.

Alrededor de las 21:30 saqué la montura a la terraza y la puse en estación siguiendo los pasos 2 y 3 ya publicados en el blog. Después dirigí el telescopio hacia el satélite y, una vez centrado, coloqué un ocular de 40 mm. Realicé una primera observación visual de la Luna a 25 aumentos y luego inspeccioné su superficie con el ocular de 10 mm y un filtro lunar polarizado. En visual, el juego de luces y sombras del terminador se veía espectacular.

Tras esta primera inspección coloqué la cámara ASI 290MC y realicé ocho teselas a foco primario de distintas zonas de la superficie lunar, con el objetivo de unirlas y crear un mosaico completo de la Luna. Una vez hechas las teselas, coloqué la Barlow 3x en la cámara y realicé varias capturas de diferentes cráteres, como Clavius, Copérnico, Eratóstenes, Platón y Tycho.

La imagen del cráter Tycho que publico en esta entrada corresponde a uno de los videos que proporcionó mejores resultados tras el apilado. Se trata de un video de unos 2500 fotogramas.


Datos técnicos del cráter Tycho:

El cráter Tycho es una de las formaciones más notables de la superficie lunar, situado en el hemisferio sur, a unos 43,3° de latitud sur y 11,2° de longitud oeste. Tiene un diámetro de aproximadamente 85 kilómetros y una profundidad cercana a los 4,8 kilómetros, lo que lo clasifica como un cráter de tipo complejo. Presenta un sistema de terrazas internas, un fondo plano y un pico central que se eleva más de 2 kilómetros sobre el suelo del cráter, formado por el rebote del material tras el impacto del meteorito.

Uno de los rasgos más característicos de Tycho son sus rayos visibles, que se extienden por miles de kilómetros desde el punto de impacto. Estos rayos están formados por material eyectado —principalmente polvo fino y fragmentos de roca— que fue lanzado a gran distancia durante la colisión. Debido a su composición rica en regolito fresco y altamente reflectante, estos rayos reflejan con intensidad la luz solar, haciéndolos visibles incluso desde la Tierra con un telescopio o a simple vista en noches de Luna llena.

Los estudios científicos indican que Tycho es un cráter geológicamente joven, con una edad aproximada de 110 millones de años, correspondiente al período Copernicano. Gracias a su morfología bien conservada y a su sistema de rayos tan extenso, Tycho se considera un laboratorio natural para estudiar los procesos de impacto y la evolución geológica de la superficie lunar.

  

Gracias por visitar mi blog.



Saludos y...


¡¡¡BUENOS CIELOS!!!

domingo, 5 de octubre de 2025

Arp 273: Una rosa en el universo.

 




Nombre:   ARP 273  Galaxias interactuando.

Lights:  38 x 300 segundos -  ISO 1600.

Cámara:  Canon 600D modificada ( sin refrigerar ) + filtro anticontaminación lumínica L-enhance.

Tomas de calibración:  Darks,  Bias  y  Flats.

Telescopio:  Newton SW 200/1000 F5.

Montura: Neq6 PRO.

Programa de captura: NINA.

Programa de guiado:  PHD2.

Apilado y procesado: PixInsight.

Lugar y fecha:  Lleida ciudad, Setiembre del 2025.


Galaxia Arp 273: una danza cósmica a 300 millones de años luz

Hoy quiero compartir con vosotros una de las sesiones de astrofotografía más especiales que he realizado: la galaxia Arp 273, un impresionante sistema de galaxias en interacción gravitatoria situado a unos 300 millones de años luz de la Tierra, en la constelación de Andrómeda. Este objeto forma parte del Catálogo de Galaxias Peculiares de Halton Arp, una recopilación de sistemas galácticos con morfologías inusuales que muestran los efectos de las fuerzas de las galaxias en acción.

El sistema Arp 273 está formado por dos galaxias espirales en interacción gravitatoria: UGC 1810 y UGC 1813. La primera, UGC 1810, es la más grande y luminosa del dúo; presenta un disco espiral distorsionado con un anillo exterior elevado que parece florecer hacia el vacío cósmico, fruto de la influencia gravitacional de su compañera. Justo debajo se encuentra UGC 1813, una galaxia más pequeña que parece estar atravesando el disco de la mayor, generando ondas de densidad y olas de marea galáctica que deforman sus brazos espirales. La interacción entre ambas provoca intensos procesos de formación estelar, especialmente visibles en las regiones azuladas de la imagen, donde miles de nuevas estrellas nacen del gas comprimido por las fuerzas de marea. En conjunto, estas dos galaxias conforman una imagen hipnótica que recuerda a una gigantesca rosa cósmica, cuyos pétalos son los brazos espirales retorcidos por la gravedad. Esta “flor del universo” es un magnífico ejemplo de cómo las fuerzas cósmicas pueden esculpir estructuras de una belleza tan sobrecogedora como efímera.

La fotografía fue realizada con mi telescopio Newton 200/1000 a foco primario, acoplado a una Canon Reflex 600D modificada para captar mejor la emisión del hidrógeno alfa, y equipada con un filtro anticontaminación lumínica. Antes de comenzar la sesión, puse la montura en estación siguiendo los pasos 2, 3 y 4 explicados en el blog, logrando una alineación polar precisa que permitió mantener un guiado estable durante toda la noche. También capturé las tomas de calibración necesarias (flats, darks y bias), imprescindibles para eliminar defectos ópticos, ruido térmico y gradientes de iluminación.

La sesión la realicé desde la azotea de mi casa en Lleida ciudad, a pesar de la contaminación lumínica del entorno urbano. En total capturé 38 fotografías de 300 segundos cada una, sumando más de tres horas de integración efectiva. El guiado se mantuvo en torno a un error medio de 0,80 segundos de arco, un valor bastante aceptable considerando que el seeing no acompañó demasiado aquella noche. Aun así, el resultado final fue sorprendentemente bueno.

Durante el procesado, combiné las tomas calibradas y apliqué un estirado de histograma suave para preservar el detalle en las zonas más débiles de la imagen. Las galaxias aparecían inicialmente muy pequeñas en el encuadre, por lo que fue necesario ampliar la imagen y trabajar cuidadosamente en el enfoque y reducción de ruido. El resultado revela las delicadas estructuras espirales y los filamentos de materia que conectan a ambas galaxias, testigos de una colisión galáctica en cámara lenta que se prolongará durante millones de años.

Es realmente asombroso pensar que con un telescopio de aficionado de apenas 20 cm de apertura sea posible registrar con tanta claridad los detalles de un sistema galáctico tan lejano. Esto demuestra que con paciencia, técnica y dedicación, la astrofotografía amateur puede alcanzar niveles de detalle impresionantes, incluso desde entornos urbanos.

El sistema Arp 273 no solo nos ofrece una imagen espectacular, sino también una lección sobre la evolución de las galaxias. Estas interacciones son comunes en el universo y, de hecho, se cree que dentro de unos 4.000 millones de años nuestra propia Vía Láctea colisionará con la galaxia de Andrómeda, dando lugar a un espectáculo cósmico similar.

En la constelación de Andrómeda no solo encontramos la famosa M31, visible a simple vista desde cielos oscuros, sino también una gran cantidad de objetos de cielo profundo ocultos, como cúmulos, nebulosas y sistemas galácticos en interacción como este. Cada uno guarda su propia historia escrita en la luz que nos llega tras viajar durante cientos de millones de años.

Esta experiencia me recuerda que el universo está lleno de maravillas invisibles, esperando ser capturadas por quienes saben mirar con curiosidad y paciencia. Solo hace falta apuntar correctamente, seguir los pasos adecuados y dejar que la cámara recoja la tenue luz de las galaxias y nebulosas.


Muestro uno de los 38 lights y la masterlight preparada para procesar.

Light.



Masterlight.



Gracias por visitar mi blog y por acompañarme en este viaje a través de las galaxias. Espero que estas imágenes os inspiren tanto como a mí me emocionó capturarlas. Nos vemos en la próxima sesión, bajo un cielo estrellado que, aunque atenuado por la contaminación lumínica de la ciudad, sigue recordándonos que el universo siempre está ahí, esperando ser contemplado.



 

            Saludos y…..

 


                    ¡¡¡¡  BUENOS CIELOS !!!!

martes, 12 de agosto de 2025

MESSIER 20 " NEBULOSA TRÍFIDA "

 



Nombre: Nebulosa Trífida

Lights: 24 fotografías ( RAW ) de 300 segundos cada una a ISO 1600.

Darks:  30    Bias:  40        Flats: 20            Temperatura:    +28 º.

Montura:  NEQ6 PRO II

Telescopio:  SW 200/1000 + Lunático EZG-60 ( tubo de guiado ).

Cámara:  Canon EOS600D modificada  +  Corrector de coma.

Filtros: L-Enhance.

Cámara guiado:  ASI290MC.

Programa de guiado: PHD 2 Guiding.

Error RMS:  1.30. 

Programa de apilado y procesado:  PixInsight.

Luna:  Semana de luna nueva

Seeing:  Bueno.


 Dos noches de paciencia, guiado imperfecto y un viaje de 5.000 años luz

Durante dos noches seguidas, dediqué mi telescopio Newton a un objetivo que siempre me ha fascinado: la Nebulosa Trífida. Desde mi observatorio casero en Lleida ciudad, sabía que no sería una captura sencilla. La nebulosa se encontraba muy baja en el horizonte, tan cerca del tejado de mi azotea que parecía que iba a esconderse tras él en cualquier momento. De hecho solo le pude dedicar entre los 2 días 24 capturas. La contaminación lumínica de la ciudad tampoco ayudaba, pero gracias al filtro anticontaminación lumínica, pude aislar su luz del resplandor urbano. Este filtro es una maravilla.

El guiado no fue perfecto: registré un error medio de 1,30 segundos de arco, algo que en exposiciones largas puede dejar huella. Lo normal es guiar con un error de 0.80 o 0.90.  Las tomas de 300 segundos que realicé presentaban bastante ruido, producto tanto de las limitaciones del equipo como de las noches calurosas de verano. Sin embargo, la astrofotografía no es solo capturar, sino también procesar. Gracias a las tomas de calibración —darks, flats y bias— y a un procesado cuidadoso, conseguí reducir el ruido y rescatar detalles que parecían perdidos.

La Nebulosa Trífida, también conocida como M20, es una combinación única de nebulosa de emisión, de reflexión y oscura, situada a unos 5.000 años luz de la Tierra. Forma parte de la constelación de Sagitario, justo en la dirección del centro galáctico, una región del cielo rebosante de vida estelar. Su característico aspecto “dividido” en tres partes se debe a densas nubes de polvo que cruzan la región, moldeadas por vientos estelares y ondas de choque. Allí, nuevas estrellas se están formando en este mismo instante, en un ciclo cósmico que lleva millones de años en marcha. La mezcla de tonos rojizos del hidrógeno ionizado, el azul de la luz reflejada y las oscuras vetas de polvo forman un paisaje tan hermoso como frágil.

A pesar de las limitaciones técnicas, las horas invertidas y el reto de disparar desde un entorno urbano, la imagen final guarda un pedazo de ese rincón del universo. Cuando veo la fotografía procesada, recuerdo cada minuto de espera, cada ajuste de guiado, cada corrección en el procesado. Y me doy cuenta de que, desde mi azotea en Lleida, por unas horas, fui testigo de un espectáculo que lleva miles de años viajando para llegar hasta mí.

La Trífida ya no es solo una nebulosa lejana: ahora forma parte de mi historia como astrofotógrafo. Cada hora de captura, cada ajuste y cada momento de espera están reflejados en esta imagen, que hoy tengo la satisfacción de compartir con todos vosotros aquí en mi blog. Quiero demostrar que, incluso desde la ciudad y con equipos relativamente sencillos, es posible adentrarse en la astrofotografía y traer hasta nosotros la luz de lugares tan remotos como este rincón del universo.

 

Gracias por visitar mi blog.

 

Saludos y….

 

¡¡¡¡  BUENOS CIELOS  !!!!